Su origen topónimo se lo debe a ella, la diosa Europa. Según la mitología griega, la bella princesa fenicia enamoró a Zeus. Le cautivó de tal manera que el padre de los dioses y los hombres se transformó en un toro blanco sólo para seducirla. Al verlo, la princesa puso flores sobre su cuello y subió a su lomo. Momento en el que Zeus, sin remordimientos ni inocencia, se la llevó cruzando el mar hasta la isla de Creta y la raptó para violarla.

 

Por Janira Gómez

La Europa que actualmente conocemos no difiere tanto del mito. El pasado 12 de octubre el Comité Nobel del Parlamento Noruego le otorgó el premio Nobel de la Paz para impulsarla en contexto de crisis. Un galardón que pretende reconocer su contribución al establecimiento de la paz, la democracia y los derechos humanos durante más de seis décadas. Tras conocer la noticia y como marca la tradición, por fin este lunes tuvo lugar la ceremonia de entrega del premio en la majestuosa sala del Ayuntamiento de Oslo. Es la primera vez que una unión económica y política recibe esta medalla cuyo principio es laurear a aquel que “ha hecho el mejor trabajo o la mayor cantidad de contribuciones para la fraternidad entre las naciones, la supresión o la reducción de los ejércitos, así como la promoción de congresos de paz”. Tampoco es usual que el premio simbolice tantos rostros y sea recogido por los representantes de tres de las máximas instituciones europeas: el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso; el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz; y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

Los 21 jefes de Estado y de Gobierno en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz a la UE en Oslo. (Foto: La Moncloa 2012/Flickr. Licencia CC)

Europa ha sido muy influyente en la historia de la humanidad con sus revoluciones y saberes exquisitos. Nacida con el fin de reconciliar Alemania y Francia, la Unión Europea perseguía reconstruir de las cenizas de la posguerra un bloque fuerte capaz de hacer frente a los Estados Unidos. Y lo ha conseguido. Ya es ese bloque continental de los 27. También por haber puesto flores sobre cada una de sus guerras y haber aportado estabilidad a países como los del Este a raíz de la caída del muro de Berlín, ahora resulta premiada. Sin embargo, ¿basta observar su trayectoria histórica para darle el premio Nobel de la Paz cuando la realidad es que está en crisis? ¿Se trata de un premio de apoyo merecido y oportuno? De ningún modo. Todo eso ya fue. El pasado no pesa suficiente cuando la reveladora situación actual nos pellizca enérgicamente. El principal problema es que este acto de confianza del Comité hacia la UE es de doble filo, permite doble lectura. O se le castiga o se la condecora. Y en este caso se ha optado por sonreírle y no llamarle la atención mientras arroja todo lo construido, mientras rapta el bienestar social de sus ciudadanos del mismo modo que Zeus la secuestró. No vale limpiar su aspecto si bajo su fachada democrática vulnera los derechos de la sociedad y ensucia protegiendo los intereses económicos.

¿Dónde está la paz? ¿Qué futuro depara la UE si recorta en educación, en sanidad e investigación?

El pesimismo baña Europa. Algo funciona mal cuando se decretan huelgas generales, la gente es desahuciada de su vivienda a la vez que crece el número de pisos vacíos, las actitudes nacionalistas resurgen peligrosamente y el antídoto por excelencia de la crisis son las políticas de austeridad que agrietan la moral y la economía de los ciudadanos europeos. ¿Dónde está la paz? ¿Qué futuro depara la UE si recorta en educación, en sanidad e investigación? La Organización de Naciones Unidas muestra inquietud por los altos niveles de paro y solicita a la Unión que evite cualquier retroceso de los derechos laborales. Pese a ello, en España el índice de miseria ya alcanza el 26,4%, el más alto de toda la UE, mientras que la fortuna de los más ricos de la Bolsa española incrementó en un 8% en 2011. Durante el discurso de agradecimiento, Herman Van Rompuy afirmó que “la próxima generación tendrá que sacar adelante esta aventura común”. “Espero que asuman esta responsabilidad con orgullo y que puedan decir, como nosotros hoy, soy europeo”. ¿Por qué futuro tendrán que luchar los europeos si recortando sus derechos y bienestar se les impide avanzar?

Este acto de confianza del Comité hacia la UE es de doble filo, permite doble lectura. O se le castiga o se la condecora. Y en este caso se ha optado por sonreírle y no llamarle la atención mientras arroja todo lo construido, mientras rapta el bienestar social de sus ciudadanos del mismo modo que Zeus la secuestró

Ahora es el mayor momento de contradicciones, dudas e incertidumbre en torno a la Unión. No obstante, la primera incongruencia proviene de Noruega. ¿Cómo un país concede el premio de la paz a la Unión Europea cuando ha rechazado unirse a ella en numerosas ocasiones? Probablemente se deba a que ésta ha olvidado sus principios fundacionales. El germen de la actual UE fue el Consejo de Europa de 1949. Esta primera organización estaba preocupada por la cultura y los derechos de la sociedad, pretendía unir Europa socialmente para que cualquier política económica tuviera éxito. Lo único que ha subsistido de sus intenciones es el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. El resto ha sido manipulado por los posteriores Tratados de Roma y Maastricht que consienten la especulación financiera y el fraude fiscal.

La UE suministra armas a países pobres en conflicto como los del Norte de África, Sudáfrica, Oriente Medio, Libia, Afganistán y a socios de la OTAN sin tener en cuenta la estabilidad de esos países y la violación de los derechos humanos que se producen en ellos

Y es que parece que haya olvidado que los que deben estar en el centro de cualquier acción son los europeos y sus estados. Dentro de la propia UE hay déficit democrático. La política neoliberal  alemana está estrangulando sin remordimientos a la cuna de la democracia, Grecia, y al resto de países del sur creando así ciudadanos de primera y de segunda. Sin embargo, José Manuel Barroso dijo en la ceremonia que “nuestra Unión es algo más que una mera sucesión de Estados. Es un nuevo orden jurídico que no se hace con el equilibrio de poder entre naciones, sino que se basa en el consentimiento libre de los Estados con la finalidad de mancomunar la soberanía”.

Por último, resulta curioso que la Comisión Europea comunicara que donará el premio (algo menos de un millón de euros) a proyectos relacionados con niños en zonas en guerra. La UE suministra armas a países pobres en conflicto como los del Norte de África, Sudáfrica, Oriente Medio, Libia, Afganistán y a socios de la OTAN sin tener en cuenta la estabilidad de esos países y la violación de los derechos humanos que se producen en ellos. La incongruente Europa de falsas apariencias, Premio Nobel de la Paz, camino de parecerse más al cambiante Zeus que a la propia diosa Europa a la cual debe su nombre.

Sobre Janira Gómez

Janira Gómez Casi periodista de la cosecha UAB y mente inquieta. También soñadora y aprendiz del mundo. Aún no he descubierto realmente quién soy, pero sí lo que quiero hacer: pelearme con las palabras hasta que la más precisa quede en pie. De momento, soy cofundadora de elideario.com y #cultura #periodismo #social #viajes es lo que me interesa. Me podrás ver caminar en: Twitter Facebook Google Plus LinkedIn