Son tiempos desconcertantes a nivel español y europeo. Ha estallado la famosa burbuja inmobiliaria y sus restos han caído desparramados sobre la ciudadanía. En las calles, se defiende la supervivencia de los derechos sociales y laborales, mientras parece que la burbuja política también está a punto de estallar por descrédito a la soberanía. Pero además...